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La realidad del mundo

September 28th, 2007 by Luis Orsi

Nadie conoce la realidad del mundo, por la sencilla razón de que cada uno está atascado en su propia realidad artificial. Cada persona siente que el mundo es como él mismo lo percibe, que no hay más misterio o realidad después de la que oye y escucha. Y así, sin dar importancia a lo verdadero, permanece en una burbuja que se amolda a lo que sus sentidos tengan permitido captar. Variando de pequeña y deprimida a momentos o ratos cortos de esperanza, como un sube ya baja.

Esta burbuja que cada uno se crea contiene todo lo que la persona se permite ser, y condiciona a su vez todo lo que podrá alguna vez alcanzar. Muchas veces es un mundo individual inundado por cosas que se oyen o se toman del exterior, pero a la hora de dejarlas salir fuera, las paredes de la burbuja son como piedra y la tensión que tan fácilmente entra, no sale. Porque se olvidan de alimentar su mundo con sus propios pensamientos y experiencias agradables. Se olvidan de transmutar esas energías exteriores y convertirlas en material de trabajo para crearse un mundo mejor. Nada en el planeta está fuera de control, no hay una mosca que vuele sin sentido. Entonces cuando captamos las noticias, o nuestra realidad se ve atormentada, no podemos hundirnos en el miedo, tenemos que tomar la situación y trabajar con ideas de poder sobre ella, tenemos que ser más fuertes y no asimilar algo así como llega, sino que transformarlo en sustancia positiva.

Ya sabemos que en el mundo está disponible todo lo que en cada momento necesitamos tener o ser, sin límites, absolutamente todo pensado para que forme parte de nuestra vida. Igualmente es demasiado común encerrarse, y convivir en la burbuja con las carencias, limitaciones, sufrimientos, frustraciones, culpas, resentimientos.

Decidir desarrollar la vida ajenos a la otra realidad, es como a partir de cualquier día decidir no salir de la casa jamás, tomar la decisión de recluirse para siempre, es igual de limitado y frustrante. Es negarse a todo lo demás que está hecho para nuestro uso y necesidad.

Las personas eligen limitarse porque no reconocen su verdadera esencia espiritual, su poder mental. El poder del pensamiento es como el puente entre el nivel espiritual y el físico, y la mente es el camino para llegar a ser completos e íntegros. Si se plantea la vida como únicamente física y material, es ahí donde aparece el miedo a todo. Porque el plano espiritual queda suspendido y no es sintonizado. En el pensamiento comienza a invadir una sensación de búsqueda y soledad, que no es otra cosa que el sentirse perdido. Como si la persona hubiera dejado una parte suya en algún lado que no recuerda. El ser humano es físico solamente como una representación más de su energía, pero en realidad es una inteligencia espiritual. Y esa es la realidad del mundo donde habitamos, el espíritu es la fuerza de voluntad y el poder de ser superior. El mundo es la base del plano físico, pero en él se concentra el ambiente espiritual que necesitamos para conectarnos y nutrirnos. Por eso no podemos cerrarnos a él, sino cosechar y extraer la sustancia de las cosas. Es tomar lo bueno, y es lo mismo que sembrarlo para producir más de lo mismo.

El mundo y más aún, el universo está hecho de poder mental. Fue pensado por la mente universal más grande y poderosa. La misma mente que tenemos nosotros y a partir de la cual también preferimos crearnos una realidad pequeña y mediocre, despreciando la más grande y mejor pensada que existe afuera.

Hoy tres caminos de encarar la realidad del mundo, y son: el positivo, el negativo o el de equilibrio de pensamientos y emociones. La mejor manera es creer positivamente en la vida esperando lo mejor, y mantenerse alerta siempre para actuar con cautela e inteligencia. Esto es una ecuación que da como resultado equilibrio.

Pero de ninguna manera es necesario bloquearse o cerrarse de la realidad mundial si estamos cansados de lo mal que está todo. Hay que abrir la mente a las cosas buenas. Hay que reconocer que nos han hecho creer que la realidad es catastrófica, pero la verdad es que las malas noticias son negocio de muchos. Todos tenemos cosas buenas por las que vivir para desarrollarlas.

¿Cómo es la vida de una persona encerrada en sí misma? Es triste, estresada, y melancólica. Su aspecto es apagado y deprimido, además de descuidado. Siempre está deseando estar en el mundo y pertenecer a él, pero tiene miedo. Se ha creado sus propios criterios del mundo de afuera seleccionando los negativos, y que lo hacen permanecer sicótico y sin posibilidades de hacer nada nuevo.

Esta burbuja, es como una gran pompa de jabón, llena de energía negativa y vibrando caóticamente, golpeando al habitante humano que está en su centro. Como si estuviera encerrado en una habitación para que lo torturaran con sonidos estridentes, colores llamativos, olores desagradables, y todo tipo de objetos dañinos a los sentidos. Así eligen vivir algunas personas, hasta que un día no resisten más y estallan por algún lado. Porque los malos recuerdos, y los miedos a lo que puede venir, actúan de esa forma en su mente.

Sin embargo si pincha su burbuja, se dará cuenta de la calidez y suavidad, los aromas y sonidos agradables que tiene la naturaleza del mundo. Es solo cuestión de tomar la decisión de lo que queremos percibir y eso es lo que encontraremos. No pasará nada malo a quien no lo espera y lo llama constantemente. La mente miedosa de la realidad exterior, está constantemente buscando los factores externos que la asusten. Y es porque tiene la orden de vivir con miedo a la realidad. Si se le ordena lo opuesto, o un punto de vista coherente, de equilibrio y sentido común sin excesos o exposiciones al peligro, buscará esos medios para nutrirse.

Te deseo un mundo de éxitos

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